La geofísica en San Sebastián abarca un conjunto de técnicas de prospección no destructiva que permiten caracterizar el subsuelo sin necesidad de excavaciones masivas. Estos métodos, entre los que destacan la MASW / VS30, la resistividad eléctrica / SEV y la tomografía sísmica de refracción/reflexión, son fundamentales para obtener parámetros geotécnicos precisos. En una ciudad costera con un relieve tan accidentado como el donostiarra, donde las laderas, los rellenos antrópicos y la proximidad al mar condicionan cualquier actuación constructiva, la aplicación de estas técnicas es indispensable para garantizar la seguridad y viabilidad de los proyectos.
El contexto geológico de San Sebastián se caracteriza por la alternancia de materiales del Cretácico Superior, principalmente flysch margo-areniscoso, con importantes depósitos cuaternarios de origen fluvial, aluvial y de ladera. La presencia del río Urumea ha generado espesores significativos de suelos blandos y niveles freáticos elevados en amplias zonas urbanas. Además, los acantilados costeros y las formaciones arcillosas presentan problemas recurrentes de inestabilidad y erosión. Esta complejidad litológica exige un conocimiento detallado de la variabilidad espacial del terreno, algo que solo las técnicas geofísicas pueden proporcionar de manera eficiente y con una relación coste-beneficio óptima frente a las campañas de sondeos mecánicos tradicionales.
Video del procedimiento
La normativa aplicable en España exige la clasificación sísmica del terreno según la velocidad de ondas de corte (VS30), tal como establece la Norma de Construcción Sismorresistente NCSE-02, derivada del Eurocódigo 8 (UNE-EN 1998). En el País Vasco, esta exigencia es aún más rigurosa en zonas de sismicidad moderada. Los estudios mediante MASW / VS30 se han convertido en el estándar para definir el coeficiente de suelo y el espectro de respuesta elástica. Asimismo, el Código Técnico de la Edificación (CTE) y la Ley de Ordenación de la Edificación (LOE) obligan a realizar estudios geotécnicos que, en suelos complejos, deben apoyarse en prospecciones geofísicas para evitar riesgos como asientos diferenciales o deslizamientos.
La aplicación de estas técnicas es transversal a múltiples tipologías de proyecto en San Sebastián. Desde la cimentación de edificios residenciales en el Ensanche de Amara, donde los rellenos aluviales requieren SEV para detectar paleocanales, hasta las grandes obras de infraestructura como el Metro Donostialdea o las ampliaciones del puerto, donde la tomografía sísmica es crucial para evaluar la ripabilidad del flysch. También es imprescindible en la rehabilitación de edificios históricos en la Parte Vieja y en la evaluación de deslizamientos activos en laderas como las de Añorga o Igeldo, donde la combinación de métodos eléctricos y sísmicos permite monitorizar la evolución de las masas inestables.
Dudas habituales
¿Qué ventajas ofrecen los métodos geofísicos frente a los sondeos mecánicos tradicionales en San Sebastián?
Los métodos geofísicos, como el MASW o la tomografía sísmica, no son invasivos y permiten investigar grandes volúmenes de terreno de forma continua, detectando anomalías laterales que los sondeos puntuales pueden pasar por alto. En San Sebastián, con su compleja geología de flysch y rellenos aluviales, esto es clave para evitar problemas durante la excavación. Además, suelen ser más rápidos y económicos para obtener una primera imagen global del subsuelo antes de planificar una campaña de sondeos dirigida.
¿Es obligatorio realizar estudios geofísicos para construir en San Sebastián según la normativa actual?
La normativa española, a través del CTE y la NCSE-02, no exige explícitamente una técnica concreta, pero sí la obtención de parámetros como la clasificación sísmica del suelo (VS30). En la práctica, para cumplir con estos requisitos en los suelos complejos de San Sebastián, los métodos geofísicos como el MASW son la herramienta más fiable y reconocida. Los organismos de control técnico y las direcciones facultativas los solicitan cada vez con más frecuencia como parte indispensable del estudio geotécnico.
¿En qué fase de un proyecto constructivo se deben aplicar las técnicas de geofísica?
Lo ideal es integrar la geofísica desde las fases iniciales del estudio geotécnico, antes de la redacción del proyecto de ejecución. Una campaña de reconocimiento con tomografía sísmica o SEV permite planificar de forma óptima la ubicación de los sondeos mecánicos. En San Sebastián, donde es habitual encontrar suelos problemáticos, realizar estos estudios en fase de anteproyecto ayuda a evitar rediseños costosos y a cuantificar correctamente los movimientos de tierras y las cimentaciones especiales.
¿Qué problemas geotécnicos específicos de San Sebastián ayudan a resolver las prospecciones geofísicas?
Las técnicas geofísicas son cruciales para abordar problemas recurrentes en la ciudad como la detección de cavidades y paleocanales en los aluviales del Urumea, la evaluación del espesor de suelos blandos para calcular asientos, la caracterización de la fracturación y ripabilidad del macizo rocoso de flysch en laderas, y la delimitación de deslizamientos activos en zonas como Igeldo. También permiten localizar el nivel freático y evaluar la agresividad del terreno mediante resistividad eléctrica.